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La
primera palabra fue sueño,
que vino a mi mientras dormia, conduciendome tranquilamente,
fuera de la profunda oscuridad,
que hay dentro de mi corazón.
La
segunda palabra fue viento,
nos mostro el camino,
golpié mis alas y volé
hacia los brasos de Dios.
Como
si llevara los susurros,
que se alejan suavemente.
La
manzana dorada cae,
cayendo a un tiempo,
A un
lugar en que tenga una sola vida, para luchar, para recobrar,
un viejo libro de mágicas palabras.
La
cortina del silencio de la noche, mantendrá
nuestra promesa de estar juntos de nuevo,
sólo que...
PODREMOS
VOLAR,
TENDREMOS ALAS,
PODREMOS TOCAR FLOTANTES SUEÑOS... LLAMAME
ASÍ A LO LEJOS
A TRAVES DEL VIENTO EN LA LUZ..
La
tercera palabra fue...hmm...
si yo puedo escuchar esos temblorosos brasos que me retienen,
puedo tranquilamente ser libre.
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