|
Tú
eres el tonto.
Tú eres un cerdo; actuando todo honrado pero escondiendo
tu verdadero yo.
No puedes oír nada. No puedes sentir nada. Éste es
un lugar de contradicción.
Mi
corazón gritó, te burlas de mí como te burlas
de mi sorda oreja izquierda.
Sé
que todos no estamos así, pero no puedo aceptar todo.
Así que me calmo, aun ahora grito en una voz ronca a todas
las personas podridas...
Hay
una respuesta, así que escribe en agonía y deja tu
testamento al dejar de vivir.
Todos somos iguales al pecar.
|