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La
luz, extendiéndose con la bruma de la mañana, trae
un final a la noche eterna.
Ahora, en el alba creciente de este jardín, tus temblorosos
párpados se abren.
Junto
a ti...
Extiendo
mi blanca mano hacia ti, en la tenue luz,
Mientras toco tus dedos, y te abrazo contra mi pecho, la flor se
abre.
Gardenia,
tus ojos inocentes... toda tú, tan querida para mí.
Te llevaré conmigo... suavemente... así... abrázame
de modo que nunca nos separemos.
Como
una continuación del sueño de aquel día, una
imagen se eleva en el bosque de mis recuerdos.
Mientras estoy a punto de abrazarte en este jardín de nuestra
promesa, la flor se abre.
Gardenia,
tus ojos inocentes, toda tú, tan querida para mí.
Te llevaré conmigo... suavemente... así... quiero
abrazarte.
Gardenia,
juntos, el aroma dulce de esta pura flor nos envuelve.
Te llevaré conmigo... suavemente... así, abrázame
de modo que nunca nos separemos.
Mientras
el alba despunta, te susurro:
"Mi
querida Gardenia"
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