|
En
el resplandeciente amanecer
la tristeza llueve incesantemente, estamos ebrios de pesadillas,
sin sueños ni esperanza para el futuro.
Tus
cicatrices duermen tranquilas aquietadas por plegarias, leo el epitafio
tallado con la esperanza de que las estrellas oirán, pero
desaparecen con la mañana.
Las
puertas del destino estan bloqueadas aun cuando las semillas de
tristeza germinan, el
mundo está lleno de caos y
nadie mantiene en alto la cabeza.
El
día que nos reunimos y reímos, murmura su regreso
pero por qué las lágrimas aún fluyen Incesantemente,
hasta que se unen a las estrellas, siguiendo cada una su propio
camino.
|