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La
tierna luz del sol en mi mejilla.
Corrí
frenéticamente, un largo tiempo atrás.
En
los inestables tiempos, ahora busco el verdadero amor.
Mi
corazón sufre dolorosamente
Incluso
hubieron tiempos cuando perdí el control
OJOS
VALIENTES, las mismas esperanzas, la misma tristeza fuertemente
resintiendo, encarando el mañana
Porque
ya no estoy solo.
El
viento, solo caprichosamente, hacia mí, juega alrededor aunque
soplando a través, incluso cuando es doloroso, no nos someteremos.
Como
una flor creciendo en un desierto, incluso si la amabilidad gira
en el enemigo
La
gente tranquila, seguramente, gusta de amabilidad.
OJOS
VALIENTES, causa del nuevo cielo, no hay substituto, para el motivo
de esas sonrisas.
Sosteniendo
en esta tibieza los pensamientos, mi corazón sufre dolorosamente,
incluso hubieron tiempos cuando perdí el control
OJOS
VALIENTES, las mismas esperanzas, la misma tristeza, fuertemente
resintiendo, encarando el mañana.
Porque
ya no estoy solo.
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